Cádiz, España (hasta 10 de setiembre 2012)
Cádiz. (Europa Press).- La Reina Sofía ha
presidido este martes en la Casa de Iberoamérica de
Cádiz la inauguración de la exposición 'El
Señor de Sipán, Huaca de la Luna y la Dama de Cao', una
muestra conformada por 195 piezas procedentes de la
etapa pre-colombina del norte de Perú
que podrá visitarse en la capital gaditana hasta el próximo 10 de
septiembre, y que forma parte del proyecto municipal 'Cádiz 2012'
para la conmemoración del Bicentenario de la primera Constitución
Española en la que la ciudad ostenta el título de Capital
Iberoamericana de la Cultura.
El acto de apertura ha contado también con la asistencia de la
alcaldesa gaditana, Teófila Martínez, los ministros de Cultura de
España y Perú, José Ignacio Wert y Luis Peirano, respectivamente, el
comisario de la exposición, Luis Hurtado, y los arqueólogos
responsables del proyecto, Walter L. Alva y Ricardo Morales.
A las doce del mediodía llegaba S.M. la Reina doña Sofía a la Casa
de Iberoamérica y, tras saludar a numerosos escolares de Infantil
que se encontraban esperándola a las puertas con banderas españolas,
ha comenzado la visita a la exposición acompañada por la regidora
gaditana, entre otras autoridades. Durante más de una hora y medida,
doña Sofía ha recorrido todas las salas en las que se exponen las
piezas, mostrando gran interés por la colección reunida por primera
vez en Cádiz.
'EL SEÑOR DE SIPÁN'
El Perú actual fue el escenario de uno de los contados centros de
civilización del mundo antiguo, originando una gran variedad de
pueblos y culturas que culminaron en el conocido Imperio de los
Incas.
Los restos de Señor de Sipán fueron encontrados en un ataúd de
madera con un impresionante conjunto de ornamentos, emblemas y
atuendos de oro, plata, cobre dorado y otros materiales que
integraban sus atuendos rituales y simbólicos de rango y poder.
Gracias a los trabajos de investigación, se recuperaron cerca de 600
objetos que constituían los bienes usados por el dignatario en vida
y que permitieron identificarlo como el gobernante que ostentaba una
importante autoridad militar, religiosa y civil, quién presidía los
más eventos religiosos y políticos de su tiempo y que fuera
sepultado hace 1.700 años.
Entre las joyas reales rescatadas se encontraba tres pares de
orejeras de oro y turquesa representando un ave sagrada asociada a
los rituales de la fertilidad, venados vinculados al culto de los
ancestros y una imagen en miniatura de oro del mismo señor
flanqueado por dos guerreros.
La cultura moche tuvo su desarrollo en la costa norte del Perú (siglos
I al VIII después de Cristo), cubriendo una franja semidesértica de
unos mil kilómetros de longitud. Su capital político-religiosa se
ubicó en el valle de Moche, registrando importante avances
tecnológicos, artísticos y urbano-arquitectónicos.
La cosmovisión de este pueblo se expresó a través de una compleja
iconografía que se pueden apreciar en esta exposición, ya que cada
una de estas piezas equivale al umbral del conocimiento de un pasado
que puede ser recorrido mediante los instrumentos de la arqueología.
EL 90 POR CIENTO DE LAS PIEZAS NUNCA HAN SALIDO DEL PERÚ
El comisario de la exposición, Luis Hurtado, ha detallado a los
periodistas que la exposición hace un recorrido por las culturas
precolombinas y su evolución en el tiempo, además de "los logros que
consiguieron con la ingeniería y el arte", explicado todo "de forma
didáctica para no aburrir al visitante y pueda ser comprendido por
todos los públicos".
Según ha añadido, la muestra la conforman un total de 195 piezas de
metal, cerámica, madera, piedra preciosas y oro, de forma que el 90
por ciento de ellas "no han salido nunca del Perú". Entre las piezas
de la exposición, que suponen "cerca de 6 millones de euros",
Hurtado ha destacado "simbólicamente" y por importancia tras haber
salido en grandes revistas especializadas, las orejeras del Señor de
Sipán, "no porque sea mejor que otra sino porque se halló en su
contexto y es una pieza excepcional de orfebrería".
El comisario de la exposición ha asegurado además que el estado
peruano permite que las piezas salgan por un espacio no superior a
un año, al ser piezas "muy delicadas" ya que el cobre y los metales
preciosos "sufren bastante". Así, regresarán a Perú "y dentro de uno
o dos años volverán a salir porque la quieren en Alemania, Moscú y
otros tantos países".
Además, tal y como ha añadido Hurtado, "nunca se ha armado en un
mismo lugar lo que se expone ahora en Cádiz", agregando que la
exposición está "a un nivel muy alto", porque "es la más importante
que ha salido desde Perú a Europa en número y en calidad". "En una
exposición arqueológica con contexto científico hay muy pocas que se
hayan conseguido así", según ha remarcado.